¿Será? CUENTO
¿Será o no será? Y estiró el cuello para verla un poco mejor. Desde ese nuevo ángulo, la luz cómplice de la calle que rebotaba entre el café y las medialunas lo ayudaría a divisar un lunar, que si era ella, debía tener en su pómulo izquierdo. Pero no, esa no podía ser ella, se repetía Humberto. ¿Será o no será? Y recordaba el inolvidable perfume explicado por las gotitas de colonia con las que humedecía su cuello durante las mañanas del normal de San Fernando. Fresias, sus preferidas. Cuàntos fueron los ramos que le regaló para que lo premiara con una sonrisa y mantener tibio ese amor adolescente. Pero no, esa no podía ser ella, ni el color ceniza de su pelo suyo. Tampoco el bastón que la acompañaba. Ella se sentaba erguida, alerta a la vida, al viento en la cara, a las copas de los árboles y sus pájaros. La sonrisa constante, la falda corta aunque no tanto, y casi siempre se la podía sorprender tarareando alguna melodía. Esta señora desgastada por los años nada tenía que ve...