CARPINTERÍA INGLESA
Teatro Dibujado: Un ejercicio plástico-literario sobre las obras de teatro que más me gustan.
“Carpintería inglesa“ de y por Mariano Caligaris
Teatro Caligarse (Villa Urquiza)
Viernes 21 hs
ENTRADAS: https://www.alternativateatral.com/obra98243-carpinteria-inglesa-una-ceremonia-de-exorcizacion-trascendental
Instagram: @carpinteria.inglesa
La llegada de niños a este controvertido mundo es siempre una usina efervescente de buenos deseos y temores. Sabido esto, es entendible que la incertidumbre sobre el futuro del recién nacido gane espacio en el cúmulo de pensamientos que suelen arreciar, tan pronto las visitas de los seres queridos merman en los días posteriores al nacimiento.
¡Qué sea sano! corean los padres. ¡Ojalá le toquen buenos tiempos! desean los abuelos desde sus casas. ¡Qué sea muy feliz! concuerda casi el planeta entero.
“Qué tenga una vocación”, es lo primero que brota de mí fuero más íntimo.
Porque una vocación es un norte, una dirección casi inalterable en la vida de una persona y que solo suele ser desviada cuando pululan alrededor fuertes factores externos.
Una vocación es un fuego que enciende el pecho y burbujea la mente, y que se encarga de ocupar con sobrada vida lo que en el resto de los humanos se suele vivenciar como tiempo muerto.
Puedes chocar el auto, ser abandonado por tu mujer o atrapado por el corralito (cosas que le suceden a todos) pero quien goza de una vocación sortea esos escollos y sigue ese norte, y además, como si fuera poco, lleva en su cabeza un parque de diversiones que lo acompaña a donde quiera que vaya, y por esta razón, puede prescindir de las exigencias de consumo que caracterizan la vida actual.
Mariano Caligaris tuvo suerte ya que la varita del hada de la vocación tocó su cabeza.
Pero quizás, la mágica muchacha se excedió en la fuerza propinada, porque introdujo en demasía su pasión (su obsesión para ser más preciso) por William Shakespeare.
Por antonomasia, el dramaturgo cautivó la mente de un Mariano adolescente de tal manera que incluso lo condujo a estudiar teatro en las tierras del afamado autor y a dedicar casi su vida entera como actor, director y como docente, a representaciones de sus más famosas obras.
Hoy confiesa Mariano sesenta años, una edad más que propicia para animarse a mirar por el espejo retrovisor y percatarse de que William condujo siempre el Scania que le tocaba la cola, y que en medio de la pandemia lo induciría a exorcizarlo de su propio cuerpo junto al mismísimo virus Covid 19, antes de que todo se desmorone. Así nació “Carpintería inglesa, una ceremonia de exorcización trascendental”.
La vasta experiencia de Caligaris como actor le permite afrontar la interpretación de algunos de los más retorcidos seres pergeñados por el célebre diseccionador del alma humana, siempre con el aura humorística que caracteriza al Mariano de civil.
“Carpintería Inglesa” es además una experiencia diferente ya que se puede ver en el teatro CALIGARCE, hogar del mismo actor , lo cual sazona aún más el sabor de esta obra que hoy les recomiendo con sumo entusiasmo.
No lo duden y desvíen el tiempo dedicado a buscar zapatillas con luces en Temu y aprovechen esta oferta de momentos inolvidables. ¿Lo que puede producir el golpe certero de una hada con visión de futuro, no?
Marcelo Valerga
@teatrodibujado

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